PDFSource

Colitis Ulcerosa PDF

Colitis Ulcerosa PDF Download

Colitis Ulcerosa PDF Download for free using the direct download link given at the bottom of this article.

Colitis Ulcerosa PDF Details
Colitis Ulcerosa
PDF Name Colitis Ulcerosa PDF
No. of Pages 30
PDF Size 4.64 MB
Language English
CategoryEspañol | Spanish
Source www.ua-cc.org
Download LinkAvailable ✔
Downloads45
If Colitis Ulcerosa is a illigal, abusive or copyright material Report a Violation. We will not be providing its PDF or any source for downloading at any cost.

Colitis Ulcerosa

Hola chicos, aquí les vamos a presentar Colitis Ulcerosa en PDF. La colitis ulcerosa es una enfermedad inflamatoria crónica de la mucosa del colon que comienza siempre en el recto; Dependiendo de qué tan lejos se haya propagado la enfermedad, se clasifica como proctitis, proctosigmoiditis, pancolitis del lado izquierdo, subtotal o total (a veces con ileítis retrolavado). Los principales síntomas son hemorragia perianal, diarrea y tenesmo con evacuación de pequeñas cantidades de heces. La colitis ulcerosa es una enfermedad intermitente con un alto riesgo de recurrencia y la remisión puede llevar semanas o años.

El diagnóstico se basa en el cuadro clínico y los hallazgos endoscópicos; Los exámenes microbiológicos adicionales están indicados para el diagnóstico diferencial en la diarrea aguda. La terapia médica incluye las preparaciones de 5-ASA y SASP, beclometasona, budesonida y prednisona. La terapia inmunosupresora está indicada en la enfermedad activa crónica y refractaria a los esteroides; Las opciones de tratamiento para los episodios graves son los corticoides, la ciclosporina A, la azatioprina, el tacrolimus, el infliximab y el adalimumab. Las posibles complicaciones incluyen megacolon tóxico, perforación de colon, hemorragia, complicaciones tromboembólicas, osteoporosis, sobreinfección por CMV, cicatrización intestinal, carcinoma de colon y colangitis esclerosante primaria.

Colitis Ulcerosa PDF – Detalles

La terapia quirúrgica está indicada para episodios graves resistentes al tratamiento, megacolon, perforación, sangrado refractario, displasia de la mucosa del colon o enfermedad crónica activa. Con un tratamiento adecuado, la tasa de mortalidad es

¿Qué síntomas provoca?

El modo habitual de desarrollo son períodos de actividad (brotes), intercalados con fases asintomáticas (remisiones). Otros tienen una forma crónica con síntomas persistentes durante más de 6 meses a pesar del tratamiento óptimo. Finalmente, la forma fulminante cursa con una complicación grave, como sangrado, perforación o dilatación del colon (megacolon).

Los síntomas de un brote varían según la gravedad y el alcance de la enfermedad, y los más comunes son la diarrea y las heces con sangre. También puede presentarse con dolor abdominal y fiebre. La excreción de moco y sangre puede ir acompañada de pequeñas cantidades aisladas o de heces líquidas (esputo rectal). Aunque la inflamación se origina en el intestino, pueden ocurrir cambios en otros órganos (manifestaciones externas) que conducen a diversos síntomas en los ojos, la piel, las articulaciones, el hígado y el sistema biliar.

Cuando el paciente tiene síntomas, su enfermedad está “activa” y suele acompañarse de parámetros inflamatorios elevados en el análisis y lesiones en la endoscopia. En base a esto podemos calcular el grado de actividad de la enfermedad y determinar si es leve, moderada o grave, aspecto importante para facilitar la elección del tratamiento médico más adecuado. La mayoría de los brotes ocurren sin razón aparente, pero algunos ocurren después de una situación estresante, tomando ciertos medicamentos (como los antiinflamatorios no esteroideos), o con cambios estacionales o una infección viral.

Algoritmos de tratamiento de la colitis ulcerosa desde una experiencia local

La colitis ulcerosa (CU) es parte de la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) y se caracteriza por una inflamación crónica de etiología desconocida, posiblemente causada por la interacción de factores ambientales y genéticos. Se localiza exclusivamente en el intestino grueso, constantemente comprometido por la mucosa del recto y dilatación variable del colon. Es una enfermedad crónica que se desarrolla con periodos de exacerbaciones (crisis) y remisiones. Las crisis se caracterizan por la presencia de rectorragia, aumento de la frecuencia y disminución de la consistencia de las deposiciones. También puede cursar con compromiso del estado general, urgencia e incontinencia fecal, dolor abdominal, pérdida de peso (en casos severos) y manifestaciones extraintestinales (articulares, oftálmicas, dermatológicas, hepatobiliares y vasculares, entre otras).

Tradicionalmente, el tratamiento de la CU se centró en conseguir la remisión de los síntomas, sin embargo, actualmente se demuestra que este objetivo es insuficiente para reducir las tasas de hospitalización y colectomía si no se acompaña de un tratamiento de las mucosas. Además, un estudio publicado recientemente concluye que la concordancia entre la actividad endoscópica y la actividad histológica alcanza solo el 60% y que la normalización histológica se asocia con menores tasas de enfermedad. Por lo anterior, es importante señalar que el tratamiento de la CU debe estar encaminado a la remisión endoscópica e idealmente histológica. Este enfoque requiere un seguimiento cuidadoso y sistemático de los marcadores clínicos, endoscópicos y biológicos de los pacientes.

Con el objetivo de estandarizar el manejo de los pacientes tratados en un programa multidisciplinario para pacientes con EII, se ha diseñado la evaluación de la respuesta a diversas estrategias de tratamiento, algoritmos que consideran objetivos terapéuticos, diferentes opciones y tiempos sugeridos. Cada uno de ellos debe ser discutido junto con el paciente, explicando sus riesgos y beneficios y acordando un plan de seguimiento que facilite la adherencia y el tratamiento precoz ante la falta de respuesta al tratamiento o sus complicaciones.

En la evaluación inicial y también durante el curso de la enfermedad, la participación de un equipo multidisciplinario que incluye gastroenterólogos, coloproctólogos, enfermeras, radiólogos, patólogos y otros especialistas como psicólogos, nutricionistas y nutricionistas, kinesiólogos, reumatólogos, dermatólogos, infectólogos. es creido. , obstetra, entre otros. Esto permite al paciente un manejo integral de su patología.

En el algoritmo que se presenta a continuación, se deben tener en cuenta los siguientes puntos:

1.
Confirmación clínica suficiente. Determinar la extensión y gravedad de la enfermedad en el momento del diagnóstico. Se trata de realizar una colonoscopia con biopsia y descartar un diagnóstico diferencial como colitis infecciosa o isquémica. En nuestro equipo utilizamos el Índice Clínico de Mayo al diagnóstico y en cada consulta posterior.

2.
Identificar factores de mal pronóstico como: hipoalbuminemia, proteína C reactiva (PCR) elevada, anemia, gravedad endoscópica (presencia de úlceras profundas), sobreinfección adicional, edad de presentación joven

¿Cómo se diagnostica?

Ciertas pruebas pueden ayudar en el diagnóstico al aumentar varios parámetros inflamatorios (proteína C reactiva, velocidad de sedimentación globular, plaquetas). Un cultivo de heces ayuda a descartar otras causas de diarrea. El diagnóstico definitivo se realiza con una colonoscopia, que examina la mucosa del colon bajo visión directa con un endoscopio flexible. Generalmente es bien tolerado. Además de poder ver las lesiones típicas de esta enfermedad (hinchazón, enrojecimiento de las mucosas, úlceras más o menos profundas, sangrado espontáneo), podemos acotar su extensión y obtener una biopsia para confirmar el diagnóstico.

¿Cuál es el tratamiento?

El objetivo del tratamiento médico es controlar la actividad durante el brote y mantener al paciente sin síntomas, inactivo (remisión) después. La proctitis y la proctosigmoiditis se pueden controlar con tratamiento tópico (ovulos, enemas o espuma rectal), mientras que en el resto de localizaciones es necesario añadir tratamiento oral. Existen diferentes tratamientos para controlar los brotes de enfermedades y mantener la curación. Los tratamientos más utilizados son: antiinflamatorios (aminosalicilatos, corticoides) e inmunomoduladores.

De los aminosalicilatos, el más utilizado es la mesalazina, que puede administrarse por vía oral o tópica (supositorios, espumas, enemas). Causan pocos efectos secundarios y son seguros durante el embarazo. Se utilizan como tratamiento de control y mantenimiento de brotes leves o moderados.

Los corticoides son potentes antiinflamatorios, utilizados para controlar los brotes moderados-graves. Nunca deben tomarse sin receta médica debido a sus efectos secundarios (presión arterial alta, pérdida ósea, insomnio, irritabilidad, etc.). Son seguros durante el embarazo, pero a diferencia de los salicilatos, no deben usarse de forma crónica como tratamiento de mantenimiento.

Los inmunomoduladores (azatioprina, mercaptopurina, ciclosporina, tacrolimus) son fármacos seguros y eficaces para el control de la enfermedad, estando indicados en situaciones muy específicas. La azatioprina se utiliza de forma indefinida en pacientes dependientes de corticoides (necesitan corticoides para mantenerse asintomáticos sin necesidad de corticoides y recaen cuando se reduce o suspende su dosis). Tarda unos 2-3 meses en hacer efecto. Se deben realizar pruebas periódicas para excluir ciertos efectos secundarios (anemia, trombocitopenia, hepatotoxicidad). Algunos de estos efectos secundarios se controlan reduciendo la dosis de azatioprina, pero otros obligan a retirarla, y en ocasiones se puede sustituir por 6-mercaptopurina, un fármaco similar. La ciclosporina se utiliza en brotes graves cuando los corticoides no logran controlar la actividad de la enfermedad (resistencia a los corticoides o refractariedad de los corticoides) y, en ocasiones, como tratamiento “puente” hasta que la azatioprina o la mercaptopurina sean eficaces. También se debe vigilar la presencia de efectos secundarios (insuficiencia renal, hipertensión arterial, niveles elevados de potasio.

Si los tratamientos descritos no consiguen una mejoría, hoy en día disponemos de opciones de tratamiento para condiciones clínicas muy concretas. Uno de ellos es la granulocitoféresis, un tipo de sistema de diálisis que permite al paciente suspender los corticoides y permanecer en remisión con sesiones regulares. Entre las primeras alternativas disponibles, debe prestarse atención al uso de infliximab, un anticuerpo monoclonal que ya ha demostrado su eficacia en el tratamiento de la enfermedad de Crohn.

La cirugía se reservará para los casos en los que existan complicaciones graves, o en los que el paciente no mejore a pesar de la administración de todos los tratamientos médicos posibles y adecuados a su estado. La técnica comúnmente realizada consiste en la extirpación completa del colon y el recto y la unión del íleon con el ano, formando una especie de bolsa de contención (reservorio). Es importante que esto lo haga un cirujano especialista en esta enfermedad. Sin embargo, vale la pena saber que hay pacientes que tienen problemas de incontinencia o impotencia después de la intervención; Otros pueden desarrollar reservoritis aguda o crónica (5-10%), caracterizada por inflamación de la reservorio; Pero en general, la mayoría de los pacientes tienen una buena calidad de vida después de la cirugía.

Casos especiales

Hay dos condiciones especiales a considerar en pacientes con CU: el embarazo y el riesgo de cáncer de colon.

La probabilidad de que un niño afectado por la enfermedad inflamatoria intestinal tenga un padre enfermo es solo ligeramente mayor que en la población general, mientras que el riesgo aumenta si ambos padres tienen la enfermedad. La fertilidad no se ve afectada por la enfermedad excepto en pacientes operados con reservorio, donde se reduce. Es importante consultar a un ginecólogo general y gastroenterólogo cuando se decide tener hijos. Si la enfermedad está latente en el momento de la concepción, sería favorable que no aparezcan brotes durante el embarazo. Si aparecen, deben tratarse adecuadamente con los medicamentos permitidos durante el embarazo. En mujeres no operadas el parto se puede realizar por vía vaginal, mientras que en mujeres operadas y con reservorio se suele recomendar la cesárea.

La prevalencia de cáncer de colon en pacientes con CU es algo mayor que en la población general. Los factores de riesgo incluyen la larga duración y extensión de la enfermedad, y antecedentes familiares de cáncer de colon. Para hacer un buen diagnóstico temprano de cáncer de colon en pacientes con CU, se deben realizar colonoscopias de rutina para tratar cada condición por separado.

Aquí puede descargar gratis el PDF Colitis ulcerosa haciendo clic en el enlace que figura a continuación.


Colitis Ulcerosa PDF Download Link

Report a Violation
If the download link of Gujarat Manav Garima Yojana List 2022 PDF is not working or you feel any other problem with it, please Leave a Comment / Feedback. If Colitis Ulcerosa is a copyright, illigal or abusive material Report a Violation. We will not be providing its PDF or any source for downloading at any cost.

Leave a Reply

Your email address will not be published.