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Los Montes De La Loca
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CategoryeBooks & Novels
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Los Montes De La Loca

Dear users, today we are going to provide Los Montes De La Loca PDF for all of you. Marisa Wagner nacio en Huanguelen provincia de Buenos Aires. Su vida transcurrio por inagotables experiencias inundadas de alegrías y tristezas. Inicio la carrera de Psicología, milito en política, fue madre, amante.

Jugo entre la cordura y la locura. En este ir y venir incursiono en el dibujo, el teatro y la poesia, todo ello con un gran caudal de creatividad. Pero Marisa Wagner no necesita presentacion, esta obra es una autobiografia. En ella relata desde la emocion y una profunda ideología, sus mas íntimas vivencias.

Los Montes De La Loca PDF

1
LOS MONTES DE LA LOCA
Ediciones baobab
Cultura activa
Fondo de estímulo a las artes
ISBN nº 987-552-43-4

MARISA WAGNER

1er premio género poesía
2º Concurso Provincial de Poesía y Cuento Suburbano 1997.
Otorgado por Ediciones Baobab
Auspiciado por la Secretaría de Cultura de la ciudad de BsAs
6ªedición 2007
Marisa Wagner nació en Huanguelén, provincia de Buenos Aires. Su vida transcurrió por
inagotables experiencias inundadas de alegrías y tristezas. Inició la carrera de Psicología, militó en
política, fue madre, amante. Jugó entre la cordura y la locura. En este ir y venir incursionó en el
dibujo, el teatro y la poesía, todo ello con un gran caudal de creatividad. Pero Marisa Wagner no
necesita presentación, esta obra es una autobiografía. En ella relata desde la emoción y una
profunda ideología, sus más íntimas vivencias.

¿Por qué necesitamos a los poetas? Y ¿qué le agradecemos a esos trabajadores del mundo
imaginario, que a veces nos son imprescindibles para entendernos a nosotros mismos?
Ahora arriesgo una explicación: los necesitamos porque nos permiten acercar a los temas más
profundos y más antiguos de nuestra memoria, de nuestra vida.
Nos permiten entender lo incomprensible desde lo racional, la muerte, la locura y el amor, que
cuando se mezclan generan sufrimiento y goce. Nos llevan de la mano de las palabras a nuestros
recuerdos infantiles, allí, en aquel país tan lejano y olvidado pero tan necesario para entender los
absurdos de la existencia, como la muerte, el infinito y también los terremotos del amor que hacen
caer edificios enteros del alma. Los poetas son imprescindibles y Marisa, por sus experiencias
existenciales límites, nos puede ayudar a entender lo inentendible: el amor, la locura y la muerte.
(ALFREDO MOFFATT)

2
DEDICATORIA
A Malenita, mi hija.
A mis hermanos, los locos.
A todos esos militantes quijotescos,
que desde “la misma panza del monstruo”
dan su batalla por la salud, la libertad, la vida.
A esos poquísimos familiares y amigos
que se acercan a visitarnos al “depósito”.
También, a los que no pueden.
A Mariana y a Bebe,
Ellos saben por qué.

3

Prólogo
Esos Lugares…Esa Mujer.
Lugares de pasillos largos, húmedos, fríos, olorientos; lugares de pabellones
grandes y muchas veces húmedos, fríos y olorientos; lugares a veces
bulliciosos y de silencios eternos; lugares de cuerpos tristes, maltratados;
lugares de pasiones y voluntades quebradas, dormidas…Años de
sombras…sin salida.
Esos lugares de otros “desaparecidos”; esos lugares…los Manicomios; y
desde esos lugares emerge Marisa Wagner. ¡Ah, qué mujer! Desde esos
lugares se despliegan sus poesías. ¡Ah, que artista!
Justo ahí, en ese lugar aparece la pasión del artista, justo ahí, aparece ese
ser sensible e inteligente. Creadora de realidades, ilusiones, dominadora de
tiempos y espacio, conocedora de la ficción y de la realidad, buscadora de
sentimientos y sensaciones, de gestos, actitudes y pasiones.
Justo ahí, aparece el artista, al que ven y el que ve, al que aman y odian, el
de los éxitos y los fracasos, el del aplauso y el olvido, el perseguido, el
olvidado, el idolatrado, es él y es otro, es la imagen, el espejo. Creativo hasta
lo inimaginable, utópico. El del tiempo innovador, el de los delirios, lo distinto,
lo nuevo, socio del silencio y del grito, portador de palabras de los de
“adentro” y de los de “afuera”, la voz de las voces acalladas, de la mayoría
silenciosa, el cuerpo de los invisibles y los desaparecidos. El que destruye y
construye, el que vive y muere mil veces, el que siempre está…
Sí, así es Marisa Wagner, mujer y artista hasta la médula. Marisa Wagner,
mujer y artista transformadora, revolucionaria. Desde esos lugares…Marisa
Wagner y sus poesías abren caminos, convocan nuevamente a las pasiones,
a los deseos, a la emoción, a la creatividad…Convocan a un tiempo nuevo…
Convocan a LA VIDA.
Marisa Wagner, mujer, artista y “genia”.
Alberto Sava.
Artista y psicólogo social. Actualmente preside la Asociación Argentina de
Mimo, es presidente de la Red Argentina de Arte y Salud Mental y
coordinador general del Frente de Artistas del Borda.

4

5y6
SILBANDO BAJITO ANDO
Silbando bajito ando.
Me construyo un girasol
-es decir me lo dibujo –
Y lo pego en la pared desnuda y grisácea del hospicio.
Después le pongo yerba al mate
y me voy a pasear por mis recuerdos.
Había una mamá, allá en mi infancia,
que trenzaba mi rubia cabellera,
que me ponía moños primorosos
y vestiditos con puntillas.
– Mamá no vino a verme nunca
ahora que estoy en el hospicio¡Como me gustaría que me trenzara el pelo!
Estoy aburrida de ser grande y estar sola.
A veces, hasta me aburro de estar loca
Y juego a la lucidez, por algún rato.
Mientras me cebo otro amargo
que aseguro-ayuda- a soportar la realidad,
los abandonos,
los etcéteras.
Me construyo otro girasol
-es decir me lo dibujoy lo pego en las paredes del hospicio.
(Ya casi tengo un girasolar completo)
31 de agosto de 1997

5
LITIO
Se habla de la bipolaridad de mi locura.
De la necesidad del litio de por vida.
Hace diez años:
Litio en desayuno.
Litio en el almuerzo.
Litio en cena.
Y cada tres meses una litemia.
(Valor de litio en sangre)
Una ecuación psiquiátricamente perfecta.
Sin embargo, yo siento
que mi locura
tiene mucho más que dos polos.
Muchos más matices.
Muchos recovecos.
¿Será, tal vez, multipolar y multifácetica?
Me pregunto si puede el litio con todo esto.
¿No estarán podridas mis neuronas de tanto
Ceglutión en cuotas?
Maníaca. Depresiva. Psicótica.
Caractericemos.
Encuadremos.
Traguemos la pastilla.
Que pobre mi locura bipolar
que se queda quietita con el litio.
Que retrocede asustadiza.
Y yo vuelvo a ésta lucidez de morondanga.
Prolijita, Mustia. Gris.
Casi calladita.
Es que si rio demasiado tiemblo.
(Me estoy euforizando, temo)
Si lloro, también tiemblo.
(Me estaré deprimiendo, pienso).

6

HAY QUE CUIDARSE DE LOS POLOS.
-Me convenzoque a no olvidar son dos. Y me rebelo.
A la doctora Gabriela Vranges
La “loca” del litio y la litemia.

9
JUEGO DE ESPEJOS
Cuando se toca fondo
y se mastica el polvo,
te das cuenta, aprendés,
que aún no lo has perdido todo,
que hay más para perder,
que en el fondo, en realidad, no tiene fondo,
que aún se puede descender
y descender.
Se piensa que ya no se puede estar más solo
Y sin embargo, si se puede…
hay más soledad, te lo aseguro.
Pero un día…
Un día cualquiera, se te da por mirarte en el espejo
(no abundan los espejos en el manicomio ,
por razones obvias, se me ha dicho).
No importa, el espejo del que hablo, está en otro lado, adentro.
Y te das cuenta, por ejemplo,
que tenés dos piernas,
te las mirás, las sometés a prueba,
y te vas a dar una vuelta por el parque del hospicio.
Y te cruzas entonces, con otro espejo que deambula,

7
más valioso y fidedigno…
¡ Y acaece la revelación!
¡ Qué voy a estar sola… si somos
mil setenta locos acá dentro!
Y cuando nos juntamos los espejos
Uno le dá coraje a otro y resistimos.
La subestimación.
La discriminación.
Los abandonos.
Pero, bueno, estas ya no son cosas de locos.

10
EN DEFENSA DE LA IDENTIDAD Y
DE LA BELLEZA (MECANISMOS)
A mí me gustan los caballos blancos,
Los girasoles.
Los cigarrillos rubios y los negros.
El café muy fuerte.
El mate amargo.
También me gustan los pepinos
-como los prepara Nomilos langostinos, las rabas, los locos, los erizos…
-en fin, todos los mariscosLas canciones de Serrat,
José Larralde,
Spinetta, Manal, Charly Garcia.
Violeta Parra.
El tango, Piazzola. El Polaco y La Tana.
Algunos versos de Neruda.
Todo Vallejo.
Los libros de Cortázar.

8
Los hombres con el rostro aindiado y otros hombres.
El mar.
Los Redonditos de Ricota.
El teatro contemporáneo y algo del teatro clásico.
La voz de Janis Joplin.
Los cuadros de Dalí.
Las mujeres de Modiglianni.
El Guernica de Picasso.
El Jardín de las Delicias, de H. Bosch.
Boca Juniors.
El asado y las ensaladas.
La provoletta a la parrilla.
El piano de Villegas.
Los cuadros de Mauricio Stem.
La cerveza bién helada.
El color amarillo.
El humor de Eduardo Arce.
Leer Artaud de vez en cuando,
Y también a García Márquez.
Las caricias.
El dulce de leche.
Levantarme en medio de la noche
E irme a pasear por Buenos Aires.
Los hombres y las mujeres que luchan
Por un mundo más habitable.
Los pies chiquitos de Malena.
Algún cuento de Borges.
Dos pemas de Benedetti y cuatro de Gelman.
Los besos de Malena.
La poesía de Sergio Darlin.
Las canciones de la nueva trva.
Dibujar.
Hacer el amor cada cuatro días.

9
Escribir boludeces…
Pero en realidad, ahora que lo pienso,
yo me fabrico estas listas
porque aquí en el hospicio
me son muy necesarias.
Así uno , no se olvida
De quien es, al menos…
Y de paso se acuerda que existen cosas lindas.

12
CONSEJOS PARA VISITANTES
Si Ud. Hace caso omiso
De nuestra sonrisa desdentada,
De las contracturas,
De las babas,
Encontrará, le juro, un ser humano.
Si mira más profundo todavía,
Verá una historia interrumpida,
Que hasta por ahí, es parecida…
Si no puede avanzar,
si acaso le dan náuseas o mareos…
no se vaya…
antes, por lo menos,
deje los cigarrillos.

13
LA PUPI
De amores sucedidos en el parque,
la panza se te puso grande.

10
Como no sabes contar
las lunas transcurrieron un poco más lentas.
Pero los dolores de parto igual llegaron.
(Aunque se piense que los oligofrénicos,
el dolor les duele menos).
Pero tu hija nunca fue tu hija.
La estabas amamantando cuando se la llevaron.
Yo que te escucho llorar todas las noches…
Porque no sé qué pensar,
Simplemente, puteo.

14
CON LOS DIAS CONTADOS
Hace 731 días
Que no hago el amor,
Que no como papas fritas,
Que no voy al cine,
Que no me tomo una cerveza,
Que no veo a mis amigos.
Hace 731 días de todo
O casi todo…
Hoy hace dos años
que llegué al hospicio.
¡Feliz cumpleaños!
Voy a brindar
Tomándome las pastillas
de un solo trago.

11
15
SIN EUFEMISMOS
A esto
Me gusta llamarlo
-sencillamentehospicio o manicomio.
Siempre rechacé los eufemismos.
Es como que viene mejor
llamar las cosas por su nombre
al pan, pan
y al vino, vino.
Y a las pastillas
chaleco químico.
Y aquello tan viejo y tan cierto,
que uno está loco
pero no come vidrio.
Tal vez tenga el mundo
una visión,
un tanto escatológica,
un tanto descarnada,
un tanto, tal vez, parcializada ,
pero bueno…
por algo estoy en el hospicio.

16
H.C. Nº 13.176
Ya no consumo Halopidol,
solo Tegretol, Anafranil y Litio.
Estoy “compensada”.

12
Traduzcamos:
Me mantengo de éste lado,
es decir , sin delirios…
y deambulo…
(porque nosotros, los pacientes, deambulamos).
Es una nueva costumbre que he adquirido.
Deambulo-como digo“libremente” por el enorme parque del hospicio…
Estoy lúcida, ubicada en tiempo y espacio,
por lo tanto:
Sé en qué día vivo.
¿Vivo? Me pregunto,
Y me entra la tristeza y me deprimo.
La historia clínica se pone gorda de tristezas.
Yo soy mi historia clínica.
¿Dejé de ser mi historia, acaso?
Es muy malo preguntarse tantas cosas
que complican, además el tratamiento.
Tengo sueños, pesadillas…
que a nadie se las cuento, por las dudas,
no sea cosa, vayan a la historia clínica.
Pero si tengo insomnio, por ejemplo,
esto es inocultable,
y vá derecho a la historia clínica.
Mi psiquiatra, entonces,
regula las pastillas .
Duermo. Se anota en la historia clínica.
Doctor, estoy amando…
¿Esto también irá a la historia clínica?

Al Dr. Omar Barro Curi con amarga ironía pero con enorme amor.

13
17
DISQUISICIONES

“Cada sociedad tiene el hospicio que se merece…”
Y uno, que vive en esta sociedad,
Quiero decir, en este hospicio,
sabe a ciencia cierta,
que eso es cierto.
Y si está de gusto, como casi siempre,
se pone a hacer disquisiciones.
Piensa , por ejemplo,
en el puesto de vigilancia que está en la puerta .
No se sabe muy bien para qué sirve.
Si para evitar la salida de los locos
o para evitar la entrada de los cuerdos.
Por lo primero,
no debieran preocuparse, creo.
Los que estamos adentro,
escuchamos radio ,
miramos televisión,
quiero decir, estamos informados
de lo que pasa afuera.
Y muchas ganas de salir no tenemos.
Tampoco veo grandes multitudes
pugnando por entrar,
con enormes ganas de visitarnos.
Los aquí depositados, abandonados, olvidados
y otros ados,
vemos que los muchachos de la puerta
toman mate y fuman aburridos
(como nosotros)
todo el santo día.

14
Nadie entra.
Nadie sale.
La paz de los cementerios se nos hace rutina.
Y nuestras familias, por fin, duermen tranquilas.
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THAT IS THE CUESTION
W.Shakespeare
¿Uno es loco o está loco?
¡That is the cuestion!
Yo tengo claro que estoy loca, a veces…
Aproximadamente cada dos años,
exactamente cada veintidós meses.
La primera vez fue hace diez años.
Ya estuve loca cinco veces.
Es bueno tener las cosas matemáticamente claras,
Especialmente, si a la locura se refiere.
Cinco brotes psicóticos.
Ahora que lo pienso…yo me broto
Como el ciruelo
o como el duraznero de mi abuelo.
Pero siempre he tomado ciertos recaudos,
esperé para enloquecer, por ejemplo,
que mi padre estuviese muerto.
(Creo que fue para ahorrarle el sufrimiento)
¡El me quería tanto!
Jamás me hubiese dejado sola en el hospicio.
Claro que tampoco lo hubieran hecho Pepe, Martin,
Amando, Sergio…
¡Qué desatentos han estado con morirse!
Pepe, bueno…no podía ser eterno,
se murió de puro viejo entre mis brazos…

15
Matín, no, él era casi un niño,
Pero dicen que era subversivo
y se lo llevaron los milicos,
una tarde de noviembre.
Armando ¡mi querido!
A él nunca le importó si yo era o estaba loca,
Me amaba igual con mi locura,
Como amaba a Spinetta y la cerveza.
Pero un día se aburrió de todo,
Abrió el gas y se fue lejos.
Sergio…él también me quiso mucho,
me escribió poemas hermosísimos,
solo, se murió en un hospital hace poquito.
¿Por qué será que ahora me acuerdo de mi hijo?
Mitai, tesoro, mi indiecito.
Solo te tuve upa el día del entierro.
¡Era tan blanco el cajoncito!
¿Por qué será que un muerto
desencadena todos tus otros muertos?
En realidad, yo solo quería pregunta…
¡Ya ni recuerdo!
19 y 20
NECESIDADES VARIAS
Uno está loco, en un hospicio.
Y habla necesariamente de eso…
Fuma, toma mate y aprovecha la lucidez
-Los intervalospara amar y amarse,
para mirarse en el espejo
y recopilar todos los extrañes,
para contabilizar todas las ternuras,

16
para armarse del coraje imprescindible…
¡ Y por fin…escribe!
La carta necesariamente dice:
“Estoy aquí en el hospicio
Y te necesito”.
A veces, la carta vuelve
y es caricia.
Entonces, uno, desempolva la sonrisa.
Pero uno se cansa
de decir te necesito
y necesitan que lo necesiten.
Mientras espera que eso ocurra,
Uno fuma, toma mate,
Se amanece y se desvanece.
Pero…
si eso no sucede
uno
necesariamente
muere.

A Miriam Haupt
21
HACE DIEZ AÑOS QUE ESTÁ AHÍ, AGAZAPADA
Hace diez años que está ahí, agazapada…
que todo lo que construyo
lo destroza.
Mi locura es pertinaz y rencorosa.
Juega conmigo a la escondida
y cuando me ve
un poco distraída

17
grita victoriosa ¡ piedra libre!
Y todo se hace trizas…
el mundo estalla…
los amores se espantan…
Y solo queda el manicomio,
es decir,
me quedo sola en el manicomio.
22
“ECHE VEINTE CENTAVOS EN LA RANURA”
Raúl González Tuñon
“Eche veinte centavos en la ranura…”
Y pase
-voy a mostrarle un mundoUn contrauniverso, acaso.
Un pedazo de realidad, que casi seguro,
Ud. Teme y desconoce,
y porque desconoce, teme.
De salvoconducto,
le vamos a pedir- es ciertoun cigarrillo,
una moneda , para comprar yerba y azúcar.
Pero vaya sabiendo…
a veces, pedir es una excusa.
Queremos ser mirados
Oídos
Saludados
Pero si el susto no lo paraliza, todavía,
Digo…por verse tan rodeado,
dé otro paso…
Le falta lo mejor, le aseguramos.
¡Ah!

18
Si por esas cosas de la vida.
le anda haciendo falta
un poco de ternura…
(que es escasa afuera, lo sabemos)
“Eche veinte centavos en la ranura…”
23
A FAVOR DE LA AUSTERIDAD
DEL GASTO PÚBLICO
Hagamos cuentas…
Se dice que yo le cuesto al estado,
(a Ud. Señor que paga los impuestos).
Dos mil pesos por mes,
monto aproximado,
estando aquí, internada.
Yo digo…
Si el estado me diera
la mitad de ese dinero,
yo solucionaría, afuera,
mis problemas…
Vivienda.
Alimentación.
Tratamiento ambulatorio,
y hasta medicinas.
¿Querrá el estado ahorrar
mil pesos mensuales , conmigo?
¡Enviaré con urgencia ésta propuesta!
¿O existen otros intereses creados?
24
FAX HOSPICIO PRIVACIA

19
Mi amigo Kae me envía sendos faxes al hospicio…
Para contarme por ejemplo
Como está el tiempo en Olavarría y
como se encuentran de salud sus perros…
y una perra, que no es tan solo suya,
sino también un poco mía.
Que se llama Picha, que está gorda y vieja,
Pero que sigue siendo una delicia.
Y me escribe palabras atrevidas.
La última vez me mandó besos en la entrepierna.
¡Se imaginan!
Acá la correspondencia,
Antes de llegar a mis manos es leída.
Así que los controles, todos saben,
en fin, como se levantó ese día…
Me pone en situación embarazosa, es cierto,
pero me fascina que no se reprima.
El sabe como son las cosas,
pero sabe, también, que a mí “las cosas”
me provocan mucha indignación,
pero también mucha risa…
Es que siempre hemos estado a favor
de la libertad de prensa,
pero fundamentalmente,
de la comunicación humana, sin barreras,
y de la privacía.
Estos son sus códigos-los de Kae, digopara acercarme su apoyo,
su incondicionalidad
su afecto.
(No puedo decir su amor, porque después
Tendré problemas con Gabriela).
¡Te amo Kae! Saludos a la Negra.

20
¡¡¡Cuida mucho a la Picha!!!
A Héctor Omar Jarié
26
SI YO NO ESTUVIERA LOCA
Si yo no estuviera loca…
¿Qué estaría?
¿Muerta?
¿Desaparecida?
Y estar loca…
¿No es una manera-como otra cualquierade desaparecer o de morirse?
Pero no filosofemos…¡ no jodamos!
Si yo no estuviera loca estaría cuerda.
Haciendo la fila
para pagar la luz, el gas, el teléfono.
Haciendo otra fila
para pagar los impuestos.
Estaría mirando los clasificados.
Los informativos.
Estaría soñando
Con ser alta, flaca, rubia
-como las modelos-.
Estaría yendo de Shopping
por ejemplo.
No sé si lo resistiría.
Creo que no sabría que hacer del otro lado.
A Alberto Sava
27
HOY…NI SIQUIERA TENGO
GANAS DE MORIRME

21

Hoy…ni siquiera tengo ganas de morirme.
Obvio…morirse no es para cualquiera.
Se necesita bastante talento
Para ponerle fin a todo esto.
Ideaciones suicidas…
Como dice mi psiquiatra,
Incrementando mi dosis de pastillas,
Observando de reojo , mis tormentos.

28
VER ATARDECER EN EL HOSPICIO
Ver atardecer en el hospicio
no es lo mismo
que ver atardecer sobre los pinos,
o que ver caer la tarde sobre el rio.
Ver atardecer en el hospicio
te entristece hasta los huesos,
se vienen en tropel los recuerdos más amargos,
te vienen ganas de ver rostros queridos…
Ver atardecer en el hospicio
es una porquería, simplifiquemos.
Esto de que la muerte de la tarde
es una mala hora para depresivos,

22
es más viejo que el mundo,
está científicamente comprobado,
es sabido. Sin embargo,
el cielo, a veces, muestra unos rojos,
unos tornasoles, unos amarillos…
que te hacen olvidar
que estás en el hospicio.
29
NO ME ENTRAN LOS PIES EN LOS ZAPATOS
No me entran los pies en los zapatos,
las manos tampoco en los bolsillos…
el paso se me traba, no me sale,
por más que lo intente, no me sale.
Quiero llevar esta tristeza al parque.
Se aburre de estar aquí,
en posición fetal,
tan arrugada.
Quiero ir a llorar bajo los árboles,
tal vez, allí salgan las lágrimas.
Es que si me quedo
Las manchas de humedad del techo
comenzarán a transformarse…
a tomar las formas de los rostros más amados,
a tomar las formas de los rostros más temidos,
a confundirse y confundirme.
Quiero meter los pies en los zapatos,
Quiero ir a llorar bajo los árboles.
30
CIRCULO VICIOSO

23
El hospicio estatal
está lleno
repleto
hacinado
superpoblado
de locos…pobres
y de pobres locos.
Me acuerdo de Alfredo Moffatt
cuando decía: Existe un par dialéctico
entre la locura y la pobreza
-y se rascaba la cabezala locura empobrece,
la pobreza enloquece.
Continuaba…
Sé que a veces, uno, de la locura sale…
pero ¿ Cómo se hace para salir de la pobreza?
¡Necesito un curso acelerado!
Alfredo…perdoname, pero esto
más que un par dialéctico,
es sencillamente, un círculo vicioso.
31
SEÑORES…UN PEDIDO
Un llanto en medio de la noche.
Un grito que destroza el sueño.
-Entonces me acuerdo que estoy en el hospicioYa no me sobresalto.
Le he tomado mucha paciencia a mi locura.
Y de paso, a la locura ajena.
El paciente es una persona con paciencia.
Tal vez se insensibiliza.
Sabe que, a la larga, ese grito

24
se calma con pastillas…
Que si fue muy fuerte y repetido
quizá necesite un inyectable.
Retoma la calma y el silencio,
se puede retomar el sueño.
Pero el grito…ese grito
Persiste y vuelve siempre
-ahora adentro de mis sueños¿Se ha inventado la pastilla
que modifique el contenido de los sueños?
¡He aquí un desafío!
Para los laboratorios líderes,
para la poderosa industria de los psicofármacos…
Señores…un pedido.
No quiero oír gritos en mis sueños…
Preferiría, si es posible,
alguna fantasía de corte erótico,
de tono bien subido,
con el enfermero que es tan lindo,
con mi psiquiatra, que es tan distinguido,
en última instancia, con el clínico.
Comprendan…¡es dura la abstinencia!
Digo…si pudiera la ciencia.
32
“YA LLEGARÁ EL DÍA EN QUE
ANDAREMOS DESNUDOS
Y NO SINTAMOS VERGÜENZA”
Jesucristo
Solía yo decirle a la policía…
Y citaba las fuentes,
por si acaso creyeran,

25
que les estaba hablando de pornografía…
pero no entendían, no había caso,
igual me llevaban detenida.
Tampoco entendían cuando les decía
que yo tenía una concepción artaudiana de la vida.
Que el teatro y que la vida
son una sola y misma cosa.
Marche presa, repetían.
El resto yo ya lo sabía.
Un rato largo en el calabozo, sin agua ni comida.
Y otro viaje en el patrullero.
Esta vez, hasta el loquero.
El consabido jeringazo.
Dormir por varios días.
Despertar, pidiéndole a cualquiera un cigarrillo.
Morirme de ganas por un mate,
que todavía nadie me daría,
con los advenedizos, todo el loquero
se pone a la defensiva.
Y de pronto…
Empezar a tomar conciencia del naufragio.
Una vez más todo perdido…
Casa, ropa, agenda, documentos.
Objetos que no son necesarios
para hacer teatro en las esquinas.
Animarse a seguir haciendo el recuento de las pérdidas.
Y sentir, de golpe, una opresión terrible
¿Dónde estará mi hijita?
¿Quién cuidará ahora a mi chiquita?
Y ese dolor…
-para qué intentar contarloEs absolutamente intransferible.

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